Somos Huerquen

¿Viste cuando encontrás algo y decís “esto lo tiene que ver/leer/escuchar/degustar todo el mundo”? Así arrancamos lo que después sería Huerquen, comunicación en colectivo, a fines de 2010.

Hay algo que sentimos y que seguimos confirmando al andar: hoy, ahora mismo, hay miles construyen y luchan desde distintas perspectivas y contextos sosteniendo espacios de “otra cosa”. Experiencias donde, aunque sea algún punto, se ponen en suspenso las lógicas en que nos instala el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo. Sus rostros, construcciones y prácticas no figuran en las grandes “agendas mediáticas” ni suelen llevarse bien con las dinámicas de “coyuntura”. En medio de la vorágine del día a día, sucede que les podemos pasar por al lado sin reconocerlas, pero ahí están, igual que el corazón: latiendo, abajo y a la izquierda.

Hoy, donde está claro que el mundo va para atrás… que el capitalismo nos está llevando a un punto donde la propia continuidad de la vida se pone en juego, sentimos que es necesario que esa enorme multiplicidad se haga visible y se potencie. Lo “otro”, lo nuevo, ya está entre nosotrxs y su sola existencia refuta la imposibilidad de que todo pueda ser de otra manera.

Pretendemos ser un puente más para darle fuerza a todo esto que ya existe. Como desafío implica desbordar los márgenes de lxs “convencidxs” para abrir diálogos donde puedan entrar todxs. También implica abandonar los índices en alto en actitud pedagógica que, además de violentos, son inútiles para la lucha que es afuera en el mundo y también adentro de cada unx.

A la hora de difundir, de compartir materiales, y sobre todo de intentar reflejar la belleza que encontramos en cada una de estas construcciones vamos buscando (seguimos buscando) un tono, una forma que permita conocer e informar al mismo tiempo que habilitar preguntas. Comunicar sabiendo que los datos y la razón ocupan sólo una parte del asunto. La otra es ese sedimento sensorial que nos cuestiona nuestros propios lugares materiales y simbólicos; y nos permite (quizá) movernos hacia otros, aunque sea sin brújula a puro prueba y error. Porque antes que la pregunta llega la emoción… esa angustia, esa alegría; esa conmoción en el cuerpo que en definitiva es lo que le hace lugar a la pregunta y lo que aviva la creatividad de una respuesta posible.

A ese lío apunta nuestro aporte.

Creemos que si hay un horizonte al que avanzar se llama Buen Vivir, para este camino tomamos nombre y bandera de nuestros Pueblos Originarios: del Mapudungun Mapuche, un nombre que significa “Mensajero”, y de la nación Aymara una bandera donde hay lugar para todos los colores que somos.

Huerquen, comunicación en colectivo