Lucha y Crece: La Escuela Nacional de Agroecologia del MTE Rural

Hace muy pocas semanas el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) – Rama Rural integrante de la UTEP, lanzó en Vieytes, pcia de Buenos Aires su Escuela Nacional de Agroecología (ENA).

Para el movimiento “la ENA es una propuesta de pequeños productores y productoras agropecuarias de distintas localidades y regiones del país para multiplicar los procesos de transición agroecológica” dentro del sector de la agricultura familiar que “es la principal responsable de la producción de alimentos para el consumo interno del país, y representa a la mayoría de las familias que viven y trabajan en los ámbitos rurales”.

Con la presencia de delegaciones de distintas regionales del movimiento y organizaciones hermanas; el lanzamiento consistió en 3 mesas consecutivas abordando distintos aspectos de la complejidad que implica este nuevo paradigma y la propuesta de la ENA. Yanina Settembrino, actual Subsecretaria en la SAFCI y Bruno Rodríguez de Jóvenes por el Clima Argentina, estuvieron a cargo de la conducción de las mismas.

En la 1er mesa tomaron la palabra compañeros y compañeras venidas de distintos puntos del país trayendo desde sus territorios experiencias concretas y reflexiones a partir de encarar la transición y la construcción de la agroecología.

Iván de Paraje Libertad, Misiones: “Para hablar de agroecología, lo primero que tiene que haber es un acceso a la tierra. No puede haber agroecología si no hay acceso a la tierra primero”.

Miriam de Misiones, miembro de la Secretaría Política de la UTEP: “Las mujeres somos las primeras que nos levantamos y salimos al campo a atender a los animales y muchas veces no nos dan nuestro lugar. Estamos en la lucha por la igualdad de género. Las mujeres acunamos la semilla, empezamos a sembrar salud desde que las tenemos en nuestras manos”.

Juana de Río Colorado, Río Negro: “Los tiempos malos se vienen y tenemos que estar preparados para ese día tener todas nuestras verduras sanas y saludables porque la agroecología es salud”

Edgardo de Malvinas Argentinas, Córdoba: “La presión que ha venido teniendo la agroecología nos invita a diseñar estrategias conjuntas, tanto organizaciones como funcionarios y distintas entidades del estado para avanzar en esta idea, en este cambio de paradigma. Encontrarnos con un campo sano, habitable y que nos permita desarrollar nuestras vidas”.

En la 2da mesa lxs compañerxs Lucía Condenanza y Facundo Monguzzi desgranaron distintos aspectos del proyecto pedagógico:

Lucía: “Cuando empezamos a armar la escuela dijimos ¿qué perspectiva pedagógica le vamos a dar? y por supuesto que a partir de la experiencia del movimiento, la educación popular un poco es el marco pedagógico más fuerte de este proyecto, y junto a ella dos principios más que son: los aprendizajes cooperativos y la pedagogía de la alternancia”.
“Sabemos que un proceso de transición agroecológica requiere de esfuerzos colectivos. Por ahí un productor o una productora pueden encarar en soledad pero puede ser más complicado. En cambio de a muchos y muchas con organización, sobre todo con organizaciones populares, podemos facilitar este cambio que todos vemos tan necesario, y que nos puede traer felicidad y esperanza como contaban las compañeras”.

Facundo: “hace varios años que veníamos como movimiento pensando en esta propuesta de crear una escuela vinculada directamente con productores y productoras en el campo y también con el sector académico. Sabemos que muchas veces en el campo nos faltan técnicos formados y quién mejor que los propios productores para estar enseñando en el territorio y acompañándose mutuamente”.

Al terminar esta mesa se le entregó a Santiago Sarandón, presidente de la Sociedad Argentina de Agroecología (SAAE) y de SOCLA, en título de Director Honorífico de la ENA, por su acompañamiento al proyecto y al movimiento en general:
“Cuando me dijeron lo de la ENA me pareció como un sueño. Está claro que estamos en un momento de inflexión. Estamos viendo cada vez más claramente el derrumbe de un modelo y una manera de hacer agricultura que todavía prevalece, pero claramente muestra signos de deterioro. Y todos esos problemas ambientales y sociales que estamos viendo: plaguicidas, costos, degradación, no son problemas de una mala aplicación de un buen modelo. Son síntomas inequívocos, claros, de un mal modelo, de una mala concepción, de una idea equivocada de lo que debe ser la agricultura. Demasiado simplista, productivista, de corto plazo. Y está claro también que hay una alternativa. Sin dudas, la alternativa más seria, más clara, más viable es la agroecología. La agroecología es posible, es seria, es viable, tiene raíces científicas. Está claramente en el deseo y las raíces de los productores y productoras, en estos conocimientos ancestrales que, parece mentira, la academia desconoció durante tanto tiempo”.

Y en la mesa final tomaron la palabra funcionarios y funcionarias de distintos estamentos.

Diana Guillén, Jefa de asesores del Ministerio de Agricultura (MAGyP)
“Las evoluciones funcionan en el campo popular como un océano, a veces la marea sube y hay que aprovechar el avanzar todo lo que se puede porque después viene un retroceso. Los retrocesos nos tienen que encontrar perfectamente instalados, plantados”. “El Estado tiene que acompañar, hay que acompañarlos y nosotros desde nuestra función estamos dispuestos para hacerlo”.

Miguel Gómez, Secretario de Agricultura Familiar Campesina e Indígena (SAFCI)
“Como decía Santiago hace 20 años se planteaba la cátedra de agroecología en una universidad, hoy construimos desde el Ministerio junto con el MinCyT una ley de fomento a la agroecología, otro pasito más que tenemos que trabajar mucho desde la institucionalidad, pero también desde los territorios. Tenemos que recorrer todo el país presentando esta ley y empujando para que llegue, para que se haga realidad, para que tengamos un presupuesto para trabajarlo. Pero nada de esto sería posible sin algo que hoy se plasma acá que es la organización. Esa gran locomotora que hemos construido en todos estos años”.

Eduardo Cerdá, Director Nacional de Agroecología
Estamos dejando atrás un paradigma, basado en la sustancia, en lo material, en la competitividad y que dejaba de lado lo que no se podía medir: la salud, el amor y el afecto, el encontrarse con el otro y eso que es de dónde venimos, la naturaleza”. “Hoy tenemos que festejar porque todo esto es parte de lo que se viene construyendo, que es mucho pero también es necesario mucho más. Tenemos que ir todos juntos aunque seamos distintos, o estemos en otras áreas, pero que cada uno es muy importante para la construcción de este nuevo paradigma que necesitan el país y la sociedad”.

Elsa Yanaque, Directora de Comercialización de la SAFCI
“Entendíamos que teníamos que parar un modelo productivo que envenenaba; que nos mataba de a poco y silenciosamente. Esto se estaba expandiendo a nivel nacional, latinoamericano y mundial, y tiene que ver con lo que estamos viviendo hoy en día con la crisis climática”. “Nosotros estamos de paso, todas y todos acá, pero dejemos un mundo mejor para todos los jóvenes y niñes que vienen, marquemos una diferencia a nivel mundial”.

Javier Rodríguez, Ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires
“Cuando hablamos de agroecología estamos revalorizando la producción y el trabajo, le estamos dando una mirada integral, una mirada conceptual acerca de quiénes son los que producen, bajo qué modalidad, con qué características, de qué manera se lleva adelante esa producción, pero sobre todo quiénes son los productores”. “Conversábamos con una de las productoras agroecológicas y le preguntábamos cuál había sido la mayor dificultad para acceder a la producción y nos dijo de una manera muy clara y categórica “animarme a dar el primer paso”. Es fundamental entender que animarse a dar el primer paso requiere organización, de un sector público, de investigación, de una Escuela Nacional de Agroecología que esté acompañando para animarse a dar esos primeros pasos en ese camino de transición hacia la agroecología”.

Para el cierre tomó la palabra Lautaro Leveratto, coordinador nacional del MTE Rural.

“Esta escuela tiene una llave que la tenemos todos en la mano. Es un puente a la historia, a nuestros ancestros, pero también es una llave para el arraigo rural, para repoblar la Argentina, para discutir la reforma agraria y la distribución de la tierra, para capacitarnos, para el cooperativismo. Y es una llave para transformar nuestras vidas y nuestra sociedad”.
“La ENA tiene algo central y es que atrás hay miles de familias, pueblos originarios, pequeños chacareros, que esperan que podamos profundizar las políticas que se hablaron hoy para cambiar la estructura agropecuaria; porque los datos del censo 2018 son muy malos, y expresan ese paradigma caduco que habló Santiago, donde cada 10 años desaparecen 50.000 productores. Esta escuela va a caminar junto con muchas otras experiencias para transformar esa realidad, y esperamos que el próximo censo empiece a mostrar que miles de familias acceden a la tierra, que se abren nuevas escuelas rurales, y ese va a ser el síntoma de que otro país empieza a andar”.

El MTE… Lucha y crece!

Buenos Aires, agosto de 2021

 

 

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