“Necesitamos agroecología para que nuestro pueblo viva con dignidad” – Marcos Filardi

Bajo la consigna “¡Con Nuestro Pan No!” las organizaciones de Plataforma Socioambiental salimos a las plazas de nuestro país a rechazar la aprobación y evitar la liberación del trigo transgénico HB4 de Bioceres. Con panificados producidos por organizaciones sociales a partir de harinas de trigo no transgénico y de productores agroecológicos, ir al encuentro de nuestrxs vecinxs para alertar sobre el peligro en ciernes e interpelar al poder político responsable.

El Panazo Nacional arrancó en Baradero (BsAs), siguió en Rosario y la Plaza de Mayo y continúa con actividades programadas para Tandil, Santa Fe, San Luis y Entre RíosEn Plaza de Mayo aprovechamos para conversar con Marcos Filardi, integrante de la Red de Cátedras de Soberanía Alimentaria, y la Red de Abogades por la Soberanía Alimentaria (REDASA) y coordinador del Museo del Hambre.

Marcos Filardi en el Panazo de Plaza de Mayo – 17/08/2021

Huerquen: ¿Por qué este Panazo Nacional que estamos viviendo hoy?

Marcos Filardi: Bueno, nos estamos manifestando colectivamente en contra de la aprobación del trigo transgénico HB4 a través de este Panazo Nacional. A partir de la iniciativa de la Plataforma Socioambiental, en distintos puntos del país nos estamos congregando colectivamente, para poner en discusión la liberación de este evento transgénico que va a transformar de manera muy profunda el agro argentino los próximos años si no lo frenamos a tiempo.

Hqn: Hay dos ideas-fuerza que se sostienen desde el sector que promueve este trigo transgénico: por un lado, que se trata de un “desarrollo nacional”, y también que es un trigo “resistente a la sequía” en un contexto de cambio climático evidente…

MF: Frente a lo primero nos interpela sobre nuestro modelo de ciencia y tecnología: ¿producida por quién? Y ¿al servicio de quién?. Nos genera esa pregunta porque, efectivamente, este evento es fruto del desarrollo conjunto de la Universidad Nacional del Litoral, financiada por todas y todos a través de nuestros impuestos; por el Conicet también financiado por todas y todos; y Bioceres. Por supuesto que quien tiene las regalías es Bioceres y las va a coparticipar.

Entonces ¿Hubo realmente una demanda de los pueblos para generar un trigo transgénico resistente a la sequía? ¿Fue una demanda de los productores de la cadena del trigo que buscaban una solución tecnológica? o más bien ¿se trató de una imposición de un interés comercial de la empresa Bioceres?

En segundo lugar una empresa que se dice “nacional” remitiéndose a una mística de origen: porque si bien es cierto que Bioceres nació de capitales nacionales, hoy es una empresa que cotiza la bolsa de Nueva York, y que tiene alianzas estratégicas con todas las grandes transnacionales del agro, con Bayer con Corteva… con todas las empresas multinacionales que venden los insumos, como agrotóxicos y semillas transgénicas.

En tercer lugar, como se aprovecha la situación de la crisis climática, generada en gran medida por el propio modelo agroindustrial, para introducir las supuestas soluciones. “Soluciones” que tampoco han sido demandadas por nadie: insisto no es que los productores de trigo decían: “es necesario generar un evento transgénico que sea resistente a la sequía”; la propia efectividad de la resistencia a la sequía está por verse porque lo único que tenemos son los ensayos elaborados por la propia empresa en determinadas condiciones. Lo que no dicen tanto es que detrás de esa resistencia a la sequía también viene una tolerancia al glufosinato de amonio. Este evento está hecho para tolerar este herbicida que es 15 veces más tóxico que el glifosato. Más de lo mismo: de los 62 eventos transgénicos que tenemos hoy, 58 han sido diseñados específicamente para tolerar la aplicación de distintos agrotóxicos. Nuevamente el mismo modelo tecnológico: te vendo la semilla y te vendo el veneno que funciona con esa semilla.

Además tratándose de un cultivo de invierno, implica inaugurar un ciclo de fumigaciones durante todo el año; porque el maíz y la soja son cultivos de verano, y ahora al incorporar este trigo transgénico específicamente diseñado para tolerar el glufosinato de amonio, nos inaugura las fumigaciones durante todo el invierno, cuando hay una mayor susceptibilidad a enfermedades respiratorias.

Como si esto fuera poco, estamos hablando del pan nuestro de cada día, somos uno de los principales consumidores de trigo del mundo y en la base de la alimentación del pueblo argentino está el trigo. Así como en otros países como México y Perú se ha salido colectivamente en defensa del maíz, en Argentina debería concitar la misma movilización el trigo, porque se metieron con nuestro panCada uno de los derivados de la harina va a ser elaborado potencialmente con este trigo o por un trigo que contaminado por este. Porque lo cierto es que el trigo es una especie autógama, pero tiene un nivel de cruce entre el 1% y el 14% (a diferencia del maíz que es una planta que se contamina mucho más), y ese porcentaje significa que los muy buenos trigos que tenemos ahora en nuestro país van a ser potencialmente contaminados por ese trigo transgénico que ya está siendo sembrado en 25.000 hectáreas en 7 provincias distintas, y con una tendencia a la expansión muy fuerte. Y no va a haber trazabilidad porque Argentina a diferencia de otros países no tiene una ley de etiquetado de transgénicos, con lo cual si esto se autoriza se van a elaborar productos de consumo diario a partir de esta harina producida con las semillas de trigo HB4, o contaminadas de manera cruzada con ella, y no vamos a tener una ley que nos proteja o nos advierta de la presencia de estos transgénicos en nuestros alimentos diarios.

Panazo Nacional – Pza de Mayo

Hqn: Este debate se da en una situación de profunda crisis, por un lado la climática de la que ya hablamos, y por otro social con el 50% de la población en la pobreza. En ese contexto desde algunos sectores se dice: “ustedes critican pero no tienen propuestas” ¿Qué propuestas hay desde los movimientos populares que plantean la soberanía alimentaria? ¿Qué le proponemos a la sociedad en vez de estas falsas soluciones?

MF: Efectivamente, primero denunciarlas como falsas soluciones, porque vienen a traer nuevos problemas que se suman a los ya existentes particularmente graves. La salida es clara: la salida es la agroecología. Hay otros modos de ser, de estar, de habitar los territorios, que implica entre otras cosas, obtener y producir alimentos en armonía con la naturaleza de la que somos parte, mediante eso que genéricamente llamamos agroecología. Y digo genéricamente porque hablamos de la permacultura, hablamos de la agroecología extensiva, de la agricultura regenerativa, de la agricultura ancestral que desde tiempos inmemoriales practican nuestros pueblos originarios, de la agricultura biodinámica; distintos modos en plural de producir nuestros alimentos. En este contexto de variabilidad climática la agroecología impulsa la necesidad de construir sistemas resilientes; y esto no lo decimos nosotros, lo dice el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Justamente necesitamos sistemas adaptados localmente, con semillas adaptadas localmente, es decir en vez de seguir apostando a estas semillas de supuesto alto rendimiento. Lo que tenemos que hacer es buscar la multiplicación de semillas que se adapten localmente a cada uno de los ecosistemas, a cada uno de los entornos. Todo lo contrario de lo que propone el modelo HB4.

Si generás sistemas resilientes al apostar por la agroecología, no solamente enfriamos el planeta, secuestramos carbono, y mitigamos las emisiones de gases de efecto invernadero responsables de la crisis climática; sino que no exponemos a nuestro pueblo a las enfermedades a las que está siendo expuesto con este modelo veneno-dependiente tanto en el campo a través de las fumigaciones como en la ciudad a través de la contaminación del agua, del aire, de los alimentos fruto de ese uso desquiciado de agrotóxicos.

Con la agroecología cuidamos a nuestro pueblo y a nuestros bienes comunes naturales; generamos un sistema local resiliente, generamos trabajo en las zonas rurales: una articulación virtuosa entre el campo y la ciudad, que es lo que hoy necesitamos para que nuestro pueblo pueda vivir con dignidad.

Plaza de Mayo, 17 de agosto de 2021

Panazo Nacional – Pza de Mayo

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